Nuestro socio del mes de enero es Alfredo Blanco, de S4 Correduría de Seguros. 12 años asociados a nosotros. Le hemos hecho una entrevista.

 ¿En qué año comienza vuestra relación con Aje Vigo?  

En el año 2003.

Cuéntanos los inicios de tu empresa

Los inicios fueron difíciles. Yo era directivo de una aseguradora y, en 1999, junto con otros tres compañeros, nos establecimos como agentes de Allianz Seguros. 3 años más tarde, en 2002, montamos la correduría de servicios. En 2006 llega nuestro crecimiento gracias a la especialización en el sector de la construcción, pero, debido a las circunstancias y al contexto económico, poco a poco nos hemos ido reorientando y focalizando en el mundo de las empresas industriales

Actualmente tenemos presencia no sólo en Galicia, sino también en Madrid, Marbella, Fuerteventura y Asturias, y contamos con un equipo humano de más de 30 especialistas.

¿Por qué te asociaste?

Fue precisamente en 2003, a través de Manuel Dafonte, presidente de la asociación en aquella época, a quien ya conocía anteriormente. Él fue quien me animó a formar parte de la comunidad de negocios.

¿Cómo te ha ayudado Aje Vigo en este viaje?

AJE nos ayudó desde un principio relacionándonos con empresas y empresarios que nos permitieron aumentar nuestros contactos y nos ayudaron a sentirnos acompañados en nuestro camino, a compartir nuestras dudas,  inquietudes e ilusiones entre todos.

¿Cuál es la clave para mantener un negocio a flote durante tantos años?

Para mí la clave está en la perseverancia. En perseverar y en rodearte de un gran equipo humano que sienta pasión por la empresa. También es muy importante permanecer próximos al cliente en todo momento. Apostamos por convertir la cercanía en nuestro valor añadido.

¿Qué consejos darías a nuestros emprendedores basados en tu experiencia personal?

No perder nunca la ilusión y perseverar en el proyecto. Hay que mantener el rumbo hasta en las circunstancias más difíciles y, como dije antes, estar rodeado de gente que aporte al proyecto y te ayude a seguir hasta en los momentos más complicados.