Se trata de préstamos con plazos de amortización y carencia más amplios que los concedidos por cualquier otra entidad financiera y, por lo general, no exigen de avales ni garantías.

Los importes se sitúan entre 25.000 € y 1.500.000 € (dependiendo de la línea) y el tipo de interés se aplica en dos tramos. En el primero de ellos, el tipo de interés es fijo (determinado anualmente en función del EURIBOR) y en el segundo tramo, el tipo de interés será variable, teniendo en cuenta la rentabilidad financiera obtenida por la empresa durante el ejercicio (con un límite máximo). Estos préstamos tienen comisión de apertura del 0,5 % sobre el importe del préstamo concedido. Además, existe una comisión de amortización anticipada en caso de devolver el importe del préstamo antes de su vencimiento y otra comisión de de vencimiento anticipado por cambio en la mayoría de control de la empresa beneficiaria del préstamo.

Hay tres líneas principales: ENISA Jóvenes Emprendedores, ENISA Emprendedores y ENISA Crecimiento.  Aunque cada una de estas líneas tiene unas características concretas y unos objetivos y condiciones diferenciados, lo cierto es que hay algunos requisitos que son comunes, como por ejemplo, tener personalidad jurídica independiente a los socios y, además, no pertenecer al sector financiero o inmobiliario.

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